El cambio cultural que generó la pandemia en la construcción

El cambio cultural que generó la pandemia en la construcción

La necesidad de estandarizar los procesos, disminuir los riesgos laborales, sanitarios y financieros, así como aumentar la transformación digital de los procesos, ha quedado en evidencia en este tiempo, señaló Felipe Montes en la Cumbre de Innovación 2020 CIDERE BioBío.

Con un llamado a aprovechar las experiencias de otras industrias, como la manufacturera o las telecomunicaciones, y llevar esos avances al sector de la construcción, Felipe Montes, gerente general de E2E, participó en charla Agregando Valor a la Madera de la Cumbre de Innovación 2020 CIDERE BioBío.

Y es que la construcción lleva 50 años con una productividad bastante plana, en comparación a esos otros sectores. Y no solo eso. A juicio de Montes, es necesario avanzar en la disminución de residuos, el aumento en la empleabilidad de la mujer, bajar las emisiones de CO2 y, en ese sentido, la materialidad es importante.

“Nosotros vemos la industrialización en madera, el material del futuro, que si se compara con la construcción, por ejemplo, de cemento o de acero, la madera más que emitir CO2, lo captura, por lo tanto va ayudando a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo”, comentó.

Y precisamente, la pandemia marcó un cambio para el sector: “Sin duda, hemos visto que la construcción ha estado bastante complicada con la pandemia, ahora se está retornando de una manera bastante distinta. Por ejemplo, en el caso de la Región del Bío Bío, todavía no hemos podido retornar, gran parte de las comunas está en cuarentena y nos vamos a tener que preparar para cuando tengamos que volver con las obras”, señaló Montes.

Y en este contexto, también se abrieron nuevas oportunidades para la construcción industrializada y la madera. A juicio del gerente general de E2E, se ha generado un cambio cultural, que ha creado la necesidad de estandarizar los procesos, de disminuir los riesgos, tanto laborales y sanitarios como financieros, de la transformación digital en los procesos, de llegar a la industria 4.0.

“Para viabilizar realmente los proyectos necesitamos una certeza, tanto en los costos como en los tiempos, y ahí vemos también que esta pandemia ha ido cambiando a la industria y nos ha permitido ver que el futuro de la construcción tiene que ser la industrialización y si es en el material del futuro, como es la madera, mucho mejor”, ratificó.

Diferencia de tiempos

Hoy, una construcción tradicional se puede demorar alrededor de 15 meses aproximadamente, eso sin el escenario de cuarentenas. En tanto, con una buena planificación, la industrialización permite reducir entre 30 y 70% los tiempos de obra gruesa, y otro tanto en la etapa de terminaciones, por lo que de acuerdo con estimaciones de Montes, de 15 se podría reducir a 8 meses de proyecto.

“Esto nos ayuda en que podemos entregar antes las casas y podemos viabilizar los proyectos financieramente. Otro factor relevante es la calidad, el control de calidad y la trazabilidad. En una fábrica de industrialización se entregan paneles totalmente sellados con toda su trazabilidad y cada panel va con su código, por lo tanto, se puede saber exactamente cómo, cuándo y quién lo hizo y todos los componentes interiores”, precisó el ejecutivo.

Por otra parte, el personal también es más calificado y hay más seguridad en la obra, dado que no se trabaja con la misma cantidad de gente y a que hay un proceso estandarizado, por lo que cada miembro se va especializando. “Uno puede ir construyendo más rápido, puede construir más y con mayor seguridad en la obra”, dijo.

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